Estoy profundamente agradecida por el apoyo y la orientación inquebrantables de mi maestro, cuya red comunitaria y centro de sanación han sido un faro de luz en mi vida. La profunda sabiduría, arraigada en el conocimiento ancestral compartido abiertamente y transmitido a través del linaje familiar y el del estimado pueblo shipibo, ha sido un regalo inestimable en mi viaje. Mi camino hacia la verdadera curación ha sido un reto, que ha requerido un inmenso trabajo y coraje, sin embargo, he descubierto la fuerza dentro de mí para embarcarme en este viaje transformador con su apoyo.
Inspirada por esta transformación, he dedicado mi vida a ayudar y guiar a otros que buscan una curación alternativa y genuina del cuerpo, la mente y el alma. Es realmente impresionante ser testigo del compromiso del Centro Ishmin de proporcionar un espacio sagrado para la curación auténtica, impulsado por una integridad inquebrantable y una preocupación genuina por el bienestar de todos.
Siempre estaré agradecida por el profundo impacto que este camino ha tenido en mi vida y por el privilegio de formar parte de esta extraordinaria comunidad. Ishmin Center es un santuario de sanación, donde el miedo se disipa y el amor florece, ofreciéndonos a todos la oportunidad de abrazar una vida mejor y más sensible.